La Subsecretaria de Educación Parvularia María Isabel Díaz, arribó a la región de Coquimbo para constatar la normalidad de las clases que se retomaron el día 15 de mayo en la mayoría de los establecimientos educacionales y para inspeccionar algunos establecimientos afectados por anegamiento o daño en techumbres, provocado por el intenso frente de mal tiempo que afectó a la zona. En Coquimbo, la autoridad realizó un recorrido por las dependencias del Liceo Diego Portales.

En su visita por el establecimiento educacional de la ciudad porteña, la Subsecretaria de Educación Parvularia María Isabel Díaz manifestó que “la prioridad es buscar la mayor normalidad posible a la brevedad. Hemos estado levantando información en terreno, haciendo la inspección ocular y buscando las alternativas de solución. Ver recintos donde funcionen las clases. Hay disposición del director, de los profesores y especialmente de los padres y apoderados”.

“Estamos en dos etapas: recabar la mayor información posible, hacer la inspección en terreno, ver las soluciones de los recintos nuevos para habilitarlos como salas y volver a retornar acá con los estudiantes”, señaló la autoridad Mineduc sobre el plan a seguir.

Jaime Valenzuela, Jefe del Departamento de Administración de Educación Municipal, se refirió  las condiciones de los recintos educacionales “estamos muy tranquilos creo que el trabajo que hemos realizado estos dos últimos años en inversión de los establecimientos, en especial la recuperación de techumbre ha dado fruto, nosotros solamente tuvimos alrededor de 5 establecimientos que no tuvieron clases el lunes 15, de los cuales 3 son rurales El Tangue, Escuela El Mollaco y Camarones, pero el miércoles ya todos retornarían a la normalidad”.

El liceo Diego Portales de la comuna de Coquimbo, producto de las precipitaciones tuvo filtraciones y daños menores en la techumbre de 3 laboratorios, 3 salas, la cocina y el gimnasio. Oscar Videla, Director del recinto, señaló que “Nos afectaron las filtraciones, pero nosotros somos proactivos nos dedicamos a secar y limpiar rápidamente y los alumnos tuvieron clases normales, excepto las últimas dos horas de la tarde porque vinieron a arreglar la cocina”.